Ejercicio personal: Mi actitud frente al cambio

Te proponemos que pienses en los cambios que viviste este último año o en los últimos meses.

Puede ser cualquier cambio, algo pequeño o algo más grande, desde una nueva tarea en el trabajo hasta una mudanza o la fusión de tu empresa.

El cambio en el que pienses debería ser el más incómodo que hayas vivido.

Una vez que lo tengas en mente, cerrá los ojos y remontáte a ese momento.

Sentí que estás allí nuevamente, observa el contexto, escuchá que sonidos hay alrededor.

Ahora tomá nota de las emociones o sensaciones que sentís.

Pensá por qué motivo aparecen estas emociones o sensaciones. ¿De dónde vienen? ¿Ya viviste algo parecido y salió mal? ¿Te genera incertidumbre o miedo el no saber lo que podría pasar?

Detectar la emoción detrás de un proceso de cambio nos dará las respuestas sobre las cuales ponernos a trabajar una vez que sepamos por dónde ir.

Dependiendo qué surja en nuestro breve ejercicio, podremos saber qué camino seguir, si se trata de nuestro grado de flexibilidad, si nuestras experiencias pasadas obstaculizan lo nuevo, si se sienten en la zona de confort a tal punto que no les agrada la idea de abandonarla.

Recordá siempre, cómo vivas los cambios depende enteramente de vos, y por tanto, tenés el poder de modificarlo.

 

Implementación de tecnología en aula

No hay un libro que nos diga cómo y cuándo implementar tecnología en aula. Hasta ahora, estamos recorriendo terrenos bastante nuevos para la formación.

La implementación de tecnología en aula debería abordarse  en las reuniones previas entre Capacitación y la empresa proveedora del servicio. ¿Por qué? Justamente, porque cada empresa tiene sus tiempos, perfiles de participantes y distinto vínculo con la tecnología, dependiendo la rama a la que se dedique.

La incorporación de tecnología en aula puede darse de manera paulatina o –en opuesto- tomar la decisión de sorprender con un cambio rotundo y nuevo.

Se ha visto que las barreras de estas nuevas herramientas no tiene tanto que ver el factor etario, ya que actualmente un empleado Generación X maneja tan bien el celular como un Millenial.

La diferencia radica en la utilización de los dispositivos o pertenencia a redes sociales. Mientras que la red social Facebook está siendo cada vez más utilizada por las X, nuevas redes son conocidas por los más jóvenes de la organización, como por ejemplo Instangram o  Snaptchat.

Y es por eso que lo mejor que se puede hacer es la integración y el trabajo grupal a la hora de formar a través de herramientas digitales. De esta forma, se fusionarán no solo diferentes generaciones sino también diferentes formas de ver una herramienta.

A veces, las empresas cuentan con un aula que proporciona una experiencia más global respecto de las nuevas tecnologías, como por ejemplo pizarras digitales o bien la posibilidad de capacitar presencialmente y en otros países al mismo tiempo. Cuando esto ocurre, los participantes se muestran más afines a esta nueva modalidad de  formación.

Si no contamos con este tipo de aulas y queremos incorporar nuevas herramientas, se puede optar por algunas dinámicas o ejercicios que involucren algún tipo de dispositivo.

Deberíamos reflexionar sobre estas cuestiones, porque este es un cambio que no podremos evitar.

Desafíos de la tecnología en el aula

Ya se ha comprobado que la utilización de tecnología en aulas generó cambios innovadores tales como: secuencias de aprendizajes no lineales y descentralizadas, mayor motivación y una mejor organización del tiempo y el espacio.

Pero hasta aquí siempre hablamos del impacto en los participantes, que por supuesto son la razón de ser en el aula. Lo que no deberemos olvidar es del impacto que esto genera en los docentes y capacitadores que tuvieron desafíos a la hora de implementar este cambio de paradigma en la educación y formación.

Para que la digitalización del aprendizaje sea un éxito, el formador debió especializarse y conocer el uso de estas nuevas tecnologías en la educación. Es decir, desaprender para aprender.

Y es que -por lo menos al día de hoy- quienes formamos adultos implementábamos una forma de dinámica en aula que, en algún aspecto, modificamos para incorporar y entender los nuevos mundos que cobraron gran lugar estos últimos años.

Hasta aquí, hemos hablado del desafío técnico en sí, de la utilización de más y nuevas herramientas que parecían no tener relación con la educación aunque sí con la comunicación: dispositivos, redes sociales, blogs, foros, juegos online, entre otros.

En la próxima, nota hablaremos acerca de los desafíos emocionales y referentes a la habilidad de cada formador.

Conectivismo = Tecnología

En el video de esta semana podremos ver cómo influyó la historia de la comunicación en lo que hoy llamamos “la digitalización de las aulas”.

 

 

En las próximas notas abordaremos temáticas respecto a los desafíos más usuales a la hora de comenzar a implementar este nuevo tipo de capacitación que ya es moneda corriente a nivel social pero todavía no a nivel educativo.

Nuevas tecnologías en aula

“Lo confirman estadísticas de alcance nacional: a los 5 años, el 70% de los chicos del país ya es usuario de los teléfonos celulares de sus mayores. Mayormente los emplean para jugar a los videojuegos (lo hace el 56%) y, en menor medida, para escuchar música (32%) y ver videos o programas de televisión (10%).” Fuente diario Clarín. Leer nota completa

Y es una realidad que cada vez resulta más desafiante entretener a los jóvenes en lo que respecta a educación.

Desde la consultora hemos conversado sobre este tema desde hace algún tiempo, y comenzamos a involucrar tecnología en aula en cursos de capacitación, lo cual ya trascendió generaciones y no sólo hace sentido en las nuevas sino también en todos aquellos que estén involucrados en el mundo digital de hoy, sea a través de dipositivos, redes sociales y hasta algún tipo de inteligencia en el hogar.

Las personas se muestran flexibles y cómodas frente a estas nuevas herramientas ya que es lo habitual en sus rutinas hoy por hoy, y la capacitación se dinamizó haciendo que todos hablemos un mismo idioma.

Utilizamos redes sociales, programas diseñados para utilizar en sus computadoras y hasta las herramientas que poseen sus dispositivos para realizar gran parte de lo lúdico en nuestros cursos.

Hace poco se rescataron las siguientes declaraciones en una entrevista a empleados de diferentes compañías:

“Para mi, el móvil, como si fuera mi vida. Lo utilizo para un montón de cosas”.

La tecnología debe demostrar que aprender es divertido y no un castigo divino como pudo pensar alguna generación anterior”. Director de Samsung España.

La tecnología es un hallazgo en la línea de lo más valorado de la humanidad. Ha demostrado su utilidad y desarrollo constante al servicio de la Educación“.

 

¿Ya implementaste este tipo de capacitación para tus empleados?

No dudes en conocernos si decidís iniciar este camino.

http://www.capacitar-de.com.ar