Emoción de cara al cambio e innovación digital

En nuestra nota anterior, hablamos de algunos desafíos técnicos en aula a la hora de incorporar nuevas tecnologías.

Hoy hablaremos de cómo esto impacta en la emocionalidad y habilidad del formador y del departamento de capacitación, que comprende que debe incorporar tecnología dado que esta herramienta es muy apropiado para la nueva generación laboral.

Y es que hacía unos años la manera de formar no tenía grandes diferenciales considerando desde la disposición del aula presencial hasta el flujo de implementación. La innovación se daba más en el tipo dinámicas utilizadas,  como por ejemplo incorporar el arte, realizar actividades análogas o encontrar nuevos entornos para brindarla.

Pero la tecnología nos trae cambios rotundos. Lo primero que surge pensar es cómo nos sentimos frente al cambio. La habilidad que nos delata es el nivel de flexibilidad que tengamos. Sin embargo, -como toda habilidad- la buena noticia es que se puede desarrollar.

En el mientras tanto, es habitual que pasemos por varios estados emocionales, desde la excitación frente a lo nuevo, la percepción continua de desafío hasta caer en estados de ansiedad. Lo recomendable es avanzar de manera paulatina, formando a la gente que se verá involucrada y englobando  más de un área. Por ejemplo, si Capacitación piensa digitalizar sus aulas, el área de Comunicación podría incorporar una campaña de comunicación interna en la que sus empleados tengan que utilizar sus dispositivos para participar y el departamento de Sistemas, será un asociado indiscutible.

Diario emocional

Así como algunas veces en la vida hemos llevado un registro o narrado partes de nuestras experiencias, de pequeños, en los viajes, hasta inclusive quienes escriben un blog o algo similar, lo mismo se puede hacer con el registro de nuestras emociones.

Si dejamos librado a tomar conciencia por arte de magia sobre nuestras emociones, cuáles son las más recurrentes, en qué momentos me siento de una determinada manera, o qué cosas son las que me disparan aquel sentir que me incomoda, difícilmente podamos registrarlas y por consiguiente hacer algo sobre ellas.

Y es que la emoción ocurre tan pronto, tan deprisa que no llegamos a hacer foco en ella que ya estamos diciendo o haciendo algo, y en consecuencia esto puede ser nocivo o destructivo, para mí y para los que me rodean.

Les proponemos llevar un registro emocional, un diario, una hoja de notas en las que puedan anotar cuántas emociones y cuáles de ellas “aparecen” durante algunas horas del día.

De la misma manera en que algunas personas llevan consigo un anotador para ideas creativas, lo haremos con el registro de mis emociones.

Una vez con ese registro realizado, puedo comenzar a hacerme preguntas, indago sobre mí, profundizo el POR QUÉ DE ESA EMOCIÓN, QUÉ ME VIENE A DECIR, CÓMO SE MANIFIESTA, PARA QUÉ, CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS.

 

¡Mucho éxito en este camino de autoconocimiento!

 

 

5 simples pasos para crear un anclaje emocional

La semana pasada mencionamos los anclajes emocionales y cómo pueden facilitar nuestros logros.

Los reconocimientos externos que recibimos son anclajes emocionales, se anclan cuando los merecemos, y se activan reconociéndonos  antes y durante el nuevo desafío.

En nuestro proceso de autoconocimiento, encontramos  los recursos internos suficientes como para resolver las situaciones complejas que se presentan: son  los anclajes que nos permiten  una solución exitosa. El objetivo es encontrar con claridad el anclaje correcto.

A continuación te presentamos 5 pasos para crear un anclaje:

  1. Identificar el estado emocional que se desea obtener: confianza, tranquilidad, entusiasmo. Este primer paso es crucial para definir específicamente cómo querés sentirte. Se debe decir en positivo, por ejemplo: “quiero incrementar mi autoconfianza para liderar este proyecto”. Seleccioná un sentimiento que desees obtener y en positivo.

 

  1. Recordar un momento particular de tu vida en que te sentiste de la forma que deseas sentirte ahora ante el nuevo evento. Es importante hacer un recorrido por el pasado y evocar en la mente los momentos en los que se experimentó dicho sentimiento y elegir el más poderoso.

 

  1. Crear el estado. Jugar con la imaginación. Situarse en el momento de la vida que se eligió como si estuviese ocurriendo en el presente.

Visualizar lo que ocurre alrededor: escuchar los sonidos de fondo, evocar voces, olores, temperatura y sentir las mismas sensaciones de aquel entonces en el momento actual.

 

  1. Establecer los anclajes. El estado emocional llega a un pico y luego empieza a decaer.

En el momento en que las emociones lleguen a su pico, hacer un chasquido con los dedos, mientras se pronuncia alguna palabra o frase y se crea una imagen que  haga sentido para evocar dichas sensaciones.

Todos los anclajes deben ser personales puesto que  lo importante es el efecto que producen en cada individuo. Al finalizar todo el ejercicio,  pensar en algo totalmente diferente y cambiar la postura física.

 

  1. Repetir el punto Cuatro cinco veces para consolidar el anclaje creado. La repetición es esencial.

 

Esperamos que esta técnica contribuya a tu calidad de vida emocional.

 

LinaDeGiglioLina De Giglio

Directora de Capacitar Desarrollo Empresario

www.elblogdecapacitar.com

 

 

Mundo femenino: uno de los secretos para mantener el equilibrio

Vivimos en un mundo que nos demanda una alta exigencia en los distintos roles, hiperactividad para satisfacer esta exigencia y desplazamiento o postergación del ocio y de la vida social.

Tenemos una sola vida y tenemos que vivirla lo mejor posible, encontrando un balance que nos resulte aceptable para equilibrar nuestro tiempo  laboral y nuestro tiempo fuera del trabajo.

Como todo lo que hacemos en la vida pretende alcanzar un equilibrio entre dos estados del espíritu, el deseo y la culpa, uno de los secretos para mantener el equilibrio es nada más ni nada menos que evitar el heroísmo femenino.

Este fenómeno se observa más asiduamente en el rol familiar que en rol laboral, ya que en abundantes ocasiones las líderes femeninas llevan adelante a su equipo de trabajo con muy excelentes resultados. ¿Pero qué pasa en casa?

Parecería que las buenas prácticas sobre la organización del trabajo y  las comunicaciones efectivas adquiridas a través de los años de experiencia y de los soportes teóricos que tan bien conocemos, se desvanecen cuando nos sacamos los tacos.

Recordemos algo de lo aprendido, que muchas veces,  brilla por su ausencia en el seno del hogar:

  • Hacer foco. Priorizar las tareas.
  • Aprender a decir “NO”: el 90% de las personas tenemos dificultades para negarse a un pedido (y con nuestros hijos, el porcentaje sube.)

Al carecer de ejercicio en decir “no” adecuadamente, preferimos conceder lo requerido; y el sentimiento que subsiste es enojo, frustración o presión.

  • Aprender a delegar: “nadie lo hace como yo”, “no tengo tiempo de enseñarle a otro”, “si tengo que revisarlo, prefiero hacerlo directamente”.

Busquemos hacer las cosas una sola vez y con plena conciencia. Apliquemos algunos de los principios de liderazgo al grupo familiar.

Esto sólo lo lograremos si lo organizamos con anterioridad.

La familia puede considerarse como  un equipo de trabajo que tiene un fuerte objetivo en común, y funciona en la mayoría de los casos como una red de contención.

Esta red debería alinearnos constantemente hacia las relaciones nutricias, la conexión, el servicio y el sentido de pertenencia.

También es un excelente antídoto contra la corrosión social, las relaciones tóxicas, la desconexión, el individualismo, el egoísmo y hasta el aislamiento.

Solo tenemos que abandonar a la “mujer maravilla” que habita en nosotras.

LinaDeGiglioLina De Giglio

Directora Capacitar Desarrollo Empresario

Tenemos el poder sobre nuestra emoción (en 4 claves y 3 pasos)

En nuestra nota de la semana pasada, hablamos sobre el poder de nuestra emoción y cómo eso influye en lo que respecta al éxito.

Si nos sentimos frustrados, lo más probable es que nuestra actitud sea una auto profecía cumplida de esa emoción.

Existen cuatro claves para gestionar nuestro poder personal desde nuestra mente:

  • Clave 1: Nosotros ejercemos el control absoluto de todo lo que entra en nuestra mente.
  • Clave 2: Somos dueños de nuestros pensamientos.
  • Clave 3: Tenemos el derecho de hacer lo que queramos con ellos.
  • Clave 4: No existen sentimientos o emociones que aparezcan de la nada.

Una vez que detectamos cómo estamos hoy parados frente a estas claves, ya no podremos ignorar que tenemos una posible solución en nuestras manos.

La acción es lo que sigue como el combustible del  motor interno:

El primer paso es plantear la estrategia y centrarse en la pregunta foco: ¿Qué necesito hacer para ganar?, ¿Cuál es el primer cambio a ejecutar? Preguntarse si se está enfocado en lo más importante. Es fundamental ser proactivo, no dejar que las cosas pasen; hacer que sucedan.

El segundo paso es deshacerse de todo lo que no sirve, tanto sean ideas, conceptos, relaciones o emociones.

El tercer paso es emplear la ley del fluir: cuanto más rápido se trabaja, más energía se tiene. Hay que moverse sin pausa, continuamente para que los problemas de todos los días no nos presionen. Debemos aprender a fluir. Y es deseable llegar a un momento en nuestra vida que podamos controlar la ansiedad.

La vida es un constante camino de autodescubrimiento. A cada paso, un nuevo aprendizaje se asoma.

Es decisión de cada uno de nosotros si elegimos pasarlo por alto, o bien transitarlo y evolucionar.

LinaDeGiglio

Lina De Giglio

Directora de Capacitar Desarrollo Empresario

Emoción y Poder Personal – ¿Tengo éxito o soy un éxito?

“Dos hombres miraban a través de las rejas de la cárcel; uno vio lodo, el otro las estrellas.”

¿Por qué algunas personas fracasan reiteradamente mientras que otros se vuelven a levantar?

Simplemente se trata de una cuestión de actitud.

Tener una actitud de posibilidad nos acerca al éxito porque la energía que invertimos en nuestro objetivo se multiplica para sortear los obstáculos que se presentan.

Por otro lado, si tus ojos internos te ven como a un perdedor, todo error o equivocación que se presente, seguramente será vivido como un fracaso.

Para lograr el éxito necesitás convencerte de que podés lograr lo que te proponés.

Esta convicción viene de la acumulación de pequeños éxitos logrados por el tesón y la capacidad de esfuerzo: aceptación de que en la vida hay problemas y que de poco sirve lamentarse.

Pero para que nos vaya bien, no alcanza solamente con tener actitud. ¿Cuál creés que es la condición que te lleva al éxito?

La condición es la aptitud, y como resultado obtendremos:

Actitud + aptitud = éxito

 

La actitud debe estar acompañada de talento, habilidades y capacidades, es decir de aptitud para lograr el éxito esperado.

La aptitud nos viene por naturaleza pero para que se convierta en un verdadero talento hay que cultivarla.

Ser un éxito significa dejar de pensar en tener éxito en algún aspecto específico de tu vida y centrarte para llegar a convertirte en lo mejor que podes ser.

Y no necesitas alcanzarel éxito para considerar que sos un éxito… basta con estar en el camino.

LinaDeGiglio

Lina De Giglio

Directora de Capacitar Desarrollo Empresario