Ejercicio personal: Mi actitud frente al cambio

Te proponemos que pienses en los cambios que viviste este último año o en los últimos meses.

Puede ser cualquier cambio, algo pequeño o algo más grande, desde una nueva tarea en el trabajo hasta una mudanza o la fusión de tu empresa.

El cambio en el que pienses debería ser el más incómodo que hayas vivido.

Una vez que lo tengas en mente, cerrá los ojos y remontáte a ese momento.

Sentí que estás allí nuevamente, observa el contexto, escuchá que sonidos hay alrededor.

Ahora tomá nota de las emociones o sensaciones que sentís.

Pensá por qué motivo aparecen estas emociones o sensaciones. ¿De dónde vienen? ¿Ya viviste algo parecido y salió mal? ¿Te genera incertidumbre o miedo el no saber lo que podría pasar?

Detectar la emoción detrás de un proceso de cambio nos dará las respuestas sobre las cuales ponernos a trabajar una vez que sepamos por dónde ir.

Dependiendo qué surja en nuestro breve ejercicio, podremos saber qué camino seguir, si se trata de nuestro grado de flexibilidad, si nuestras experiencias pasadas obstaculizan lo nuevo, si se sienten en la zona de confort a tal punto que no les agrada la idea de abandonarla.

Recordá siempre, cómo vivas los cambios depende enteramente de vos, y por tanto, tenés el poder de modificarlo.

 

Video: Reflexión sobre la Diversidad

Pixar como siempre nos sorprende con su humor vinculado al aprendizaje.

Pareciera que cuando el humor interfiere en un tema delicado, las personas lo tomamos de otra forma, menos defensiva y más abiertos a trabajarlo.

Luego de haber conversado en estos días sobre la diversidad y lo que este concepto está abarcando hoy en las organizaciones, les dejamos este cortometraje de regalo para que disfruten y por qué no reenvíen a sus equipos de trabajo!

Ejercitá tu grado de diversidad

La semana pasada hablamos sobre diversidad Diversidad: Empezar por casa y lo que eso hoy significa en el mundo en el que vivimos.

Por diversidad entendemos todo lo diferente a mí, es decir, que tan solo al mirar al costado encontraremos formas de ejercitar nuestra forma de concebir a la diversidad.

Te propongo un ejercicio que se puede hacer en cualquier lado, viajando al trabajo, en el club, en tu clase de yoga, en el gimnasio.

  1. Elegí cualquier momento del día en el que haya gente a tu alrededor, no importa si son conocidos, de hecho mucho mejor si no lo son.
  2. Tené a mano algo para anotar, sea papel o en tu bloc de notas del celular.
  3. Observá a tu alrededor las personas que componen ese momento, observá sin juzgar. ¿Cómo? Cuando detectes que algún pensamiento sobre lo que observas viene cargado de algún adjetivo calificativo o decisión despojate de ese pensamiento preguntándote ¿Y qué más podría ser si no fuera lo que yo pienso? Por ejemplo: Al vver ingresar a un establecimiento cerrado a una persona con anteojos de sol, puede dispararse el pensamiento: ¿qué hace con anteojos, quiere cancherear? Preguntáte ¿qué más podía pasar que esta persona ingresó con anteojos? ¿Quizá fue operado de la vista? No lo sé, quizá nunca lo sabré pero no tengo por qué juzgarlo.
  4. Una vez que logres observar aunque fuera una sola situación o persona sin juzgar de forma positiva o negativa tomá nota de qué observaste.
  5. Ya en otro contexto, tranquilo en tu casa podés analizar lo apuntado.
  6. Primero: observá cuántas cosas que escribiste son familiares a vos.
  7. Segundo: por el contrario observá si lo que escribiste es algo desconocido a vos.
  8. Tercero: anotá qué emociones te provoca lo observado.
  9. Cuarto: En caso de haber observado lo más familiar a vos, al día siguiente hacé la prueba de observar algo diferente o desconocido.
  10. Repetí este ejercicio de análisis en tu casa.

 

El cambio empieza por uno, y paso a paso puedo ejercitar mi grado de ser diverso para ampliarlo cada vez más.

 

Diversidad: Empezar por casa

Es un tema que está muy presente  y que llegó a muchas organizaciones incorporándose como un nuevo valor.

La diversidad más conocida es la que todos asociamos a la persona de otro país, de otra religión o que posee algún tipo de capacidad diferente, pero además, ¿no es diverso todo otro individuo?

 

Al  poseer un  modelo mental único e irrepetible, valores, experiencias y elecciones que nos encaminan por una determinada manera de entender la vida cada uno de nosotros es diverso de por sí.

¿Cómo aprender y aceptar lo diferente en otras  personas?

Comenzando por estar conscientes de nuestra propia  singularidad.

 

La cultura  que nos envuelve es única, y por ser única también es diferente al resto. Partiendo de esa base, podemos construir relaciones poderosas, que nos enriquecerán a través de su complemento.

Cada vez que sientas que algo por “distinto” te provoca una sensación o emoción limitante, preguntate:

¿Qué esconde de mí esta reacción?

 

Actividad para Autovincularte

Hoy te proponemos elegir los mejores 15 minutos de los que dispongas a lo largo del día y te regales la respuesta a estas preguntas:

 

Cuando termina el día, ¿puedo reconocer qué emociones sentí durante el día?

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Durante el día, ¿puedo discriminar las emociones que siento en diferentes momentos?

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¿Qué hice con esas emociones, tanto positivas como negativas? ¿Llevé adelante acciones específicas acorde a lo que sentía?

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¿Qué actitud tomé conmigo mismo respecto de los sentido / vivido? ¿Me consolé? ¿Me castigué? ¿Me entendí? ¿Me justifiqué? ¿Pensé en cómo mejorarme? ¿Pensé en acciones concretas para llevar la mejora a la acción?

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¿Por qué creo que tomo conmigo mismo la actitud que tomo?

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Poder reencontrarte con vos mismo y autovincularte  es una tarea que requiere constancia y paciencia, vivimos en un dinámico mundo que pareciera moverse en automático.

Sos o deberías ser el único dueño del botón de STOP en tu control remoto.

 

Un nuevo final = Un nuevo comienzo

Hoy queremos compartirles un video que reúne aquellos puntos que venimos hablando y ejercitando desde las últimas notas.

Culturalmente estamos programados para que a cada rango etario se haga algo puntual, crecemos sabiendo que al terminar el colegio a los 18 es probable que o estudiemos o trabajemos (si no ambas cosas), que luego de recibirnos es probable que estemos más cerca de vivir solos, y que algunos años después ya pensemos en construir una familia.

 

Hoy hay tantos nuevos formatos de la mano de la diversidad y nuevas generaciones, que nos damos cuenta que siempre se puede elegir, siempre se puede girar en la calle que nunca antes habíamos girado.

Empezar a desafiarnos (podría provenir de alguien más) pero nunca sería tan genuino como si nos desafiáramos a nosotros mismos.

Saber hasta donde puedo llegar y tironear un poquito más, sorprenderse de lo maravilloso que puedo alcanzar.