Emoción de cara al cambio e innovación digital

En nuestra nota anterior, hablamos de algunos desafíos técnicos en aula a la hora de incorporar nuevas tecnologías.

Hoy hablaremos de cómo esto impacta en la emocionalidad y habilidad del formador y del departamento de capacitación, que comprende que debe incorporar tecnología dado que esta herramienta es muy apropiado para la nueva generación laboral.

Y es que hacía unos años la manera de formar no tenía grandes diferenciales considerando desde la disposición del aula presencial hasta el flujo de implementación. La innovación se daba más en el tipo dinámicas utilizadas,  como por ejemplo incorporar el arte, realizar actividades análogas o encontrar nuevos entornos para brindarla.

Pero la tecnología nos trae cambios rotundos. Lo primero que surge pensar es cómo nos sentimos frente al cambio. La habilidad que nos delata es el nivel de flexibilidad que tengamos. Sin embargo, -como toda habilidad- la buena noticia es que se puede desarrollar.

En el mientras tanto, es habitual que pasemos por varios estados emocionales, desde la excitación frente a lo nuevo, la percepción continua de desafío hasta caer en estados de ansiedad. Lo recomendable es avanzar de manera paulatina, formando a la gente que se verá involucrada y englobando  más de un área. Por ejemplo, si Capacitación piensa digitalizar sus aulas, el área de Comunicación podría incorporar una campaña de comunicación interna en la que sus empleados tengan que utilizar sus dispositivos para participar y el departamento de Sistemas, será un asociado indiscutible.

Un nuevo final = Un nuevo comienzo

Hoy queremos compartirles un video que reúne aquellos puntos que venimos hablando y ejercitando desde las últimas notas.

Culturalmente estamos programados para que a cada rango etario se haga algo puntual, crecemos sabiendo que al terminar el colegio a los 18 es probable que o estudiemos o trabajemos (si no ambas cosas), que luego de recibirnos es probable que estemos más cerca de vivir solos, y que algunos años después ya pensemos en construir una familia.

 

Hoy hay tantos nuevos formatos de la mano de la diversidad y nuevas generaciones, que nos damos cuenta que siempre se puede elegir, siempre se puede girar en la calle que nunca antes habíamos girado.

Empezar a desafiarnos (podría provenir de alguien más) pero nunca sería tan genuino como si nos desafiáramos a nosotros mismos.

Saber hasta donde puedo llegar y tironear un poquito más, sorprenderse de lo maravilloso que puedo alcanzar.