El ejemplo de la torta

Marcelo se despertó con ganas de preparar una torta de chocolate. Se levanta animado de la cama y se va al supermercado más cercano a comprar los ingredientes para el postre.

Compra huevos, leche, harina, chocolate. Pero ¡Oh, sorpresa! Cuando va a buscar la mantequilla de la marca que le gusta: no hay. Marcelo agarra una rabieta y deja todos los ingredientes en el supermercado y se va a su casa con las manos vacías. No hay torta y hay mucha frustración.

¿Cuántas veces vives este ejemplo en tu vida? ¿Cuántas veces dejas de hacer algo que quieres porque uno de los ingredientes no está como deseas? ¿Qué ganas con esta actitud?

¿Cómo sería la historia si fuera diferente?

El mismo Marcelo, con las mismas ganas de preparar la torta, descubre que no hay de la mantequilla que él quiere comprar. Se dirige a otro establecimiento y tampoco hay. Va a un tercero y se terminó. En el cuarto mercado, se anima a probar algo diferente y compra otra marca.
Va a su casa y hace la torta de chocolate. Si bien, el postre no le quedó exactamente como la él le gusta, se dio cuenta que no le quedó ni mejor ni peor que otras veces: simplemente le quedó diferente. Era otra torta.

No siempre los hechos van a suceder como lo deseamos. Las personas no son como nosotros queremos. Y cualquier cosa puede pasar.

Es nuestra decisión hacer “la torta” o no. Es nuestra decisión buscar otros ingredientes, marcas, posibilidades o quedarnos con lo que hay. Podemos negociar o no. Podemos estar o marcharnos. Es nuestra vida y nuestra torta.

Los líderes humildes emergentes

Puede resultar estremecedor  pero hay oferta en el mercado sobre Talleres de Humildad para líderes.

 

http://www.iprofesional.com/notas/245320-La-CEO-de-Pepsi-le-escribe-cartas-a-los-padres-de-sus-empleados

 

El artículo de iprofesional muestra  un claro ejemplo de cómo se puede ser humilde desde el liderazgo.

La propuesta es que cada uno de nosotros, en nuestro rol de líderes (de cualquier área de nuestra vida) pensemos cómo vivimos este valor y cómo podemos transmitirlo a los otros para que el contagio haga el resto.

 

Educar desde la humildad nos da distinciones que pueden marcar una gran diferencia en las vidas de otras personas.

Video | Los nuevos retos de la educación

 

Educar a las nuevas generaciones es una obligación de todos y en ésta tarea los niños han de ser los protagonistas de su propio aprendizaje. Todas las materias son importantes pero es necesario incorporar en el currículo escolar el hecho de educar en valores como el respeto, la tolerancia y enfatizar en la inteligencia emocional. Y es que tal y como nos recordó César, el factor humano (aspecto esencial para desarrollo como personas) es mucho más relevante que los varemos estandarizados de evaluación mediante calificaciones numéricas. No olvidemos que los niños son seres curiosos por naturaleza, debemos adquirir el hábito de escucharlos y dejarlos que se expresen difuminando la jerarquía niño- adulto/maestro y empezar a hablarles de tú a tú. Sólo de este modo aprendemos conjuntamente los unos de los otros. Ya nos lo advirtió César:

“Una persona deja de aprender no porque se haga mayor, sino porque deja de tener curiosidad” Stay Curious! Único finalista español entre los 50 mejores maestros del mundo para el Premio Nobel de la Educación. César ha escrito obras de teatro para enseñar a leer a niños de 10 años; se convirtió en alumno de cajón de un niño gitano para vencer al absentismo; hizo un película muda para unir a dos niños y sus familias que no se hablaban; un documental para que los niños respetaran y valoraran a los ancianos y creó una protectora virtual de animales dirigida por niños que ahora tiene miles de seguidores en todo el mundo. Ha recibido premios nacionales e internacionales por fomentar la creatividad, la innovación y la sostenibilidad en la educación y cree en una enseñanza más allá de los libros y las guías docentes. Una educación que empodere, que inspire y que a través de las emociones y las experiencias, saque lo mejor de los niños del futuro.