Poner en práctica la “Teoría U” – Fase 1

El proceso U nos formula una metodología que consta de tres fases:

  • Percibir
  • Presenciar
  • Darse cuenta

 

Cada una de estas fases requiere de unas condiciones específicas para facilitar el aprendizaje.

 

Hoy vamos a adentrarnos en la primera.

 

Fase 1: Percibir

La fase “Percibir” nos invita a superar nuestros propios modelos mentales y a abrirnos, a descubrir la realidad y ver la totalidad del sistema del que formamos parte. Para entrar en contacto con la realidad real, es necesario desarrollar  dos capacidades:

 

  1. Suspender el juicio: ser consciente de que nuestra mirada sobre las cosas afecta la realidad y que la estamos mediatizando y condicionando siempre. Debemos ser conscientes de nuestros límites y por tanto ser capaces de superar la mirada surgida de nuestros juicios.

 

  1. Re direccionar: se trata de desarrollar la habilidad para escuchar y ver desde distintas posiciones, extendiendo nuestro sentido del lugar y del espacio. Pensar desde el lugar del otro. Ver desde otro ángulo. Descubrir la realidad como un todo. Superar la visión fragmentada del mundo. Esta fase requiere de unas condiciones particulares; estar receptivo a recibir y buscar mucha información; estar abierto a conocer y sentir.

 

Elección y responsabilidad

¿Este trabajo o el otro? ¿Solo o acompañado? ¿Esto o aquello? Las personas pasan por momentos en los que pareciera que se abre una intersección inmensa frente a ellos y necesitan tomar una decisión. La gran pregunta parece ser qué hacer ante esta división, de tal manera que todo salga bien. ¿Será posible?

Un dilema es una disyuntiva. La duda entre ir a la derecha o a la izquierda, entre subir o bajar, entre hacer “esto” o “aquello”. Ambas opciones parecen atractivas o beneficiosas, he allí el tema. Todos los seres humanos vivimos en algún momento de la vida esta situación.
Resulta complicado delimitar cuáles son los temas fundamentales que pueden generar dudas o incertidumbre en las personas, pues para cada quien, su problema no solo será el más grande y el más importante, sino que además cada historia es completamente diferente a la siguiente. No hay dos casos que se parezcan, incluso aunque aparentemente se traten de lo mismo.

Así mismo, es imposible pensar que las personas van a experimentar una existencia sin preocupaciones, retos, disyuntivas o inconvenientes. Esto es parte inherente a la vida.
Entonces, ¿Cómo evitar el arrepentimiento? ¿Cómo no decir la clásica frase “qué hubiera pasado si…”? ¿Cómo escoger el camino correcto o adecuado? Grandes preguntas. ¿Cuáles serán las respuestas? ¿Existirán?

Elección y responsabilidad
En este tema, entra un aspecto muy importante, como es nuestra capacidad de elegir. Podés hacerte estas preguntas a manera de reflexión: “¿Desde dónde estoy escogiendo? ¿Desde mis necesidades? ¿Desde lo que dice la sociedad, mi familia, mis mandatos internos? ¿Para qué elijo? Y por sobre todas las cosas, ¿Realmente necesito tomar una decisión en este momento?”.

Es posible que ciertos dilemas tomen un tamaño más grande por algunas de las preguntas descriptas en el párrafo anterior. Si una persona requiere tomar una decisión y siente que su familia o sus valores interfieren en ella, es probable que esta selección se le dificulte aún más. Cuando podemos elegir desde nosotros y nuestras necesidades más genuinas, se hace más sencilla la escogencia.

El siguiente aspecto a tomar en cuenta tiene que ver con la responsabilidad. Es decir, hacerse cargo de lo que se decide. En algunos momentos, aunque suene paradójico, pareciera mejor quedarse en el “sí, pero no”, que escoger una de las opciones. La persona sabe que su decisión, sea cual sea, tendrá consecuencias, y esto puede generar más temor que la elección misma.
No se trata de vivir sin dilemas. Todo lo contrario, es sobre enfrentarlos, vivirlos, atravesarlos. Huir de las decisiones no parece ser la opción indicada. Estar en contacto con uno mismo, con el sentir, con lo que se necesita y con las posibilidades reales, es lo que garantizará minimizar la angustia y vivir la elección desde otra perspectiva.

Nuevas tendencias: La “Teoría U”

Otto Scharmer, conferencista senior del MIT,  llama teoría o proceso “U” al aprendizaje que surge desde el análisis de la posibilidad futura, conectándose y percibiéndola, e iniciando la acción innovadora desde allí.

El proceso U nos da la posibilidad de regenerarnos, es decir, cambiar nuestra forma de pensar y de ver; para alcanzar las reflexiones  necesarias y así  afrontar problemas de gran complejidad en momentos de alta incertidumbre.

Schamer también observa el liderazgo y las habilidades sociales desde un punto de vista profundo, que no solo considera lo que hacen los líderes y cómo lo hacen, sino que se enfoca en algo que no había sido contemplado por los teóricos: el lugar desde el cual operan. Y allí el primer nivel es la calidad de la atención.

Postula que el éxito del líder depende de su estado interior, de la calidad de la atención que se ponga en cada situación. Empezar a entender cuál es el impacto de la calidad de la atención que ponemos en nuestro trabajo, en nuestros vínculos y en nuestra vida es el primer paso.

Para resumir en una frase la teoría de la U: la atención que le presto a una situación determina la forma en que evolucionará.

Instituto de la felicidad

Lo fundó The Coca-Cola Company buscando alinear los mensajes de su Organización en cada publicidad y campaña respecto de su organización.

Hace ya más de 127 años que la felicidad atraviesa la historia de Coca-Cola, así como  también el optimismo y ver la vida de una forma liviana y alegre, haciendo foco en “lo que realmente importa”.

Es interesante tomar este ejemplo no sólo para bajarlo a la práctica en nuestros trabajos sino también para adoptarlo como una filosofía de vida y comprender qué podemos tomar de todo lo postulado para empezar a sumar en nuestro día a día.

¿Cómo hacer de nuestra casa un Instituto de Felicidad? ¿Cómo hacer de nuestro puesto de trabajo un Instituto de Felicidad? El factor común en todo esto siempre es el mismo: estar conscientes de todas las cosas buenas que tenemos.

Si vivimos nuestro día bajo una Misión y Visión definida por nosotros mismos y alineada a  la felicidad que buscamos, seguramente este camino va a ser más claro y fructífero.

Detallo algunos preceptos que Coca-Cola evoca a la hora de fundar este emprendimiento:

  • Las personas con mayor nivel de felicidad pueden presentar menos enfermedades vinculadas al estrés.
  • La felicidad puede ser clave para alcanzar el éxito profesional.
  • Incentivar en los niños valores como la amabilidad o el altruismo hace que crezcan más felices.
  • Las buenas relaciones familiares y sociales generalmente son la principal causa de la felicidad.
  • En promedio, un desengaño amoroso afecta a nuestro estado general durante tres meses.
  • El cerebro detecta antes la felicidad que la tristeza.
  • La felicidad es contagiosa.
  • Las personas más satisfechas ven menos amenazante su futuro económico.

 

Y vos, ¿cuántas veces al día te sentís feliz?

 

Lina De Giglio

Directora de Capacitar-DE

http://www.capacitar-de.com.ar

Ser ecléctico hoy

 

Las grandes ideas o teorías relacionadas a temas trascendentales suelen provenir de autores opuestos.

Este punto de encuentro tiene una explicación, se relaciona con el eclecticismo.

 

Ser ecléctico es practicar una forma de vida con pensamientos y acciones derivadas de esta corriente filosófica llamada eclecticismo. Esta palabra que proviene del griego eklegein significa escoger o elegir.

Algo que destaca a las personas eclécticas es encontrar el enlace congruente entre ideas opuestas, como por ejemplo unir ideas de Platón con las de Aristóteles.

 

Si nos remontamos a la historia, encontramos que Cicerón fue un ecléctico, cuando comienza a abandonar el interés en lo teórico del hombre para centrarse en el saber práctico del mismo.

 

¿Cómo podemos capitalizar esto en nuestra cotidianeidad?

 

Vemos este concepto vinculado a la flexibilidad que el ser humano puede desarrollar a lo largo de su vida.

Y esta flexibilidad se basa en ampliar la mirada, en ver más allá, entender y tomar lo que sirve de cada parte, de cada teoría y concepto.

 

Ser ecléctico hoy es poder mezclar y que de esa fusión nazca algo nuevo.

 

Todos podemos alimentar nuestra cuota de eclecticismo.

 

 

LinaDeGiglioLina De Giglio

Directora de Capacitar-DE

www.elblogdecapacitar.com

Micro-aprendizaje en 2016

 

Estamos en una era digital que se propaga a nuestra cotidianeidad. Desde un dispositivo móvil pedimos un delivery de comida, controlamos nuestra cuenta bancaria, compramos pasajes de avión y además nos comunicamos con la gente que queremos.

 

Cuando esta realidad se traslada a un aula hay que proporcionar el dinamismo necesario para mantener esta nueva “forma de vida”, puesto que ¿Cómo pretender que en el aprendizaje se mantenga la concentración y atención mientras alguien diserta si con un click podemos movernos rápidamente según nuestros propios y personales intereses?

Una práctica común por estos días es que los alumnos validen o cuestionen las teorías presentadas por sus profesores universitarios utilizando internet en el momento de clase.

El dinamismo que se requiere en la actualidad para el proceso de enseñanza-aprendizaje está directamente ligado al diseño de la capacitación  y a los recursos pedagógicos  que se utilizan para   mantener la atención en alza.

Estas herramientas tienen que estar humanizas. Debemos humanizar el momento de capacitación, la escucha, la práctica.

El contacto interpersonal resulta insustituible cuando estamos presentes con el otro, facilitando su autodescubrimiento y acompañando su propio proceso de mejora.

 

El desafío consiste, entonces,  en volvernos más interesantes que una pantalla.

 

LinaDeGiglioLina De Giglio

Directora de Capacitar-DE

 

http://www.capacitar-de.com.ar