¿Cómo transformar con apreciatividad?

Los hechos que ya ocurrieron, ya pasaron. Lo que queda es la impresión que dejaron en nosotros.

Se pueden transformar estos recuerdos al modificar la forma de verlos, ampliando el contexto, el cuadro en el que los ubicamos y nos ubicamos.

Poder reconocer los aprendizajes, poder perdonar y soltar, nos hará cambiar la lectura que hacemos de nuestro pasado. Nos liberamos y agradecemos por lo que las experiencias han aportado a nuestra vida.

La clave para transformar está en saber olvidar- saber recordar. Para eso, es necesario conquistar «El poder del RE-REcordar» (Reconocer, Regresar, Religar, Retornar, Restaurar, Renovar, Reinventar, Rejuvenecer).

La capacidad de olvidar y de recordar son dos facultades extraordinarias que tenemos. Si las sabemos usar, alcanzaremos la plenitud. No se debe olvidar lo que hay que recordar. No recordemos lo que hay que olvidar.

 

Pero ¿cuál es el incentivo para la transformación?

Para transformar no basta con ser creativo, se necesita tener un objetivo atractivo futuro que sea mayor que el costo que implique el cambio.

Es importante reencontrar el sentido de lo que hacemos para no quedar conectados únicamente con los aspectos de forma corriendo el riesgo de convertirnos en autómatas de la acción.

Al mantenernos conectados a nuestros propósitos, la creatividad se pone a nuestro servicio. Pensá un propósito diario, como por ejemplo:

  • Ser mejor en el trabajo.
    • Ser mejor con mis hijos.
    • Ser mejor con mis padres.
    • Ser mejor conmigo, en mí, para mí.
    • Hoy voy a ver las cosas con más optimismo.

No tienen que ser propósitos heroicos, puede ser invitar a tus amigos a tomar un té, crear un jardín bonito en tu casa, hacer un pastel para los amigos de tu infancia. Meditar, pasear, leer, escribir. Observar el cielo y no hacer nada más. La idea es empezar a convertir lo ordinario en extraordinario. El mundo de las pequeñas cosas puede ser muy grande si decides que así sea. Valora y disfruta de todo lo pequeño. Los ideales sólo existen en tu mente, pero las pequeñas cosas son los ladrillos de la realidad.

La Madre Teresa de Calcuta dijo que su misión era «hacer extraordinariamente bien todas las cosas ordinarias».

Los propósitos creativos transforman el día convirtiéndolo en un placer de vivirlo. Conectas con el propósito interno para que un sentido más profundo impregne lo que haces.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s