Las emociones son nuestra vidriera

Cada uno de nosotros posee en su interior dos fuerzas antagónicas, dos dimensiones que conviven y nos guían o juegan en contra, dependiendo el contexto.

Una se relaciona con nuestras raíces más profundas, aquellos valores o principios inamovibles, la solidez de nuestras creencias que funcionan como anclas en nuestro diario hacer.

La otra se relaciona con el “soltar”, ese desapego que debemos ejercitar permanentemente a acompañar los acontecimientos de la vida, para dejar atrás lo obsoleto y permitir que ingrese lo nuevo.

Ambas dimensiones, son apreciables en la forma de actuar y conducirse de las personas, principalmente desde sus respectivas posturas corporales.

Existen cuatro posturas genéricas que podemos representarlas por ejemplo con los cuatro elementos: fuego, agua, tierra y aire.

Dos de ellas tienden a apuntalarse en la fuerza de las raíces; y las otras dos se encuentran familiarizadas al soltar. El fuego y la tierra, traen consigo la fuerza de la convicción y valores arraigados; a diferencia del agua y aire que gracias a su flexibilidad y creatividad poseen una mayor fluidez a la hora de soltar.

Conozcamos cada una en profundidad:

Fuego: la fuerza y determinación de una persona al caminar o moverse con paso decidido, mirada al frente, movimientos enérgicos.

Agua: lo primero que se destaca es la flexibilidad de estas personas en relación a otros, postura y movimientos suaves, como la fluidez del agua que se adapta a todos los entornos por donde pasa.

Tierra: la armonía se manifiesta en la conexión con el piso, pasos firmes y completos, con solidez.

Aire: el soñador, generador ideas desde la creatividad y su mirada suele encontrarse hacia arriba, donde construye sus imágenes. De pisada ligera, casi en puntas de pie.

Si observamos detenidamente la corporalidad, forma de andar o postura de una persona tendremos señales sobre desde qué elemento está actuando.

Lo importante de entender estas distinciones, es que nos permiten asociar una serie de atributos a cada una de las expresiones corporales que pueden aumentar nuestra capacidad de observar, diseñar y adoptar nuevas formas ante cada situación particular, acercándonos a la efectividad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s